Hempcrete” es una palabra compuesta de “hemp” (cáñamo) y “concrete” (concreto), que alude a la resistencia del material. Se crea mezclando las fibras a ricas en celulosa del cáñamo con cal y agua. El engrudo resultante se puede moldear para hacer paredes, ladrillos y cimientos, y posee unas excelentes propiedades de aislamiento de tan sólo con una fracción del peso del concreto.

El uso del hempcrete tiene muchas ventajas en comparación con el concreto tradicional. Es hasta siete veces más fuerte, pesa menos de la mitad y es tres veces más maleable que el hormigón estándar. Al envejecer y estar expuesto a los elementos, continúa petrificándose, volviéndose más resistente con el tiempo. Pero aunque se hace más duro, conserva su maleabilidad. A diferencia de la frágil naturaleza del hormigón, el hempcrete no se agrieta con pequeños movimientos de tierra, y por lo tanto no necesita juntas de dilatación. Es la combinación de estas características las que confieren a una construcción de hempcrete el potencial para durar miles de años, mientras que los edificios de ladrillo sólo duran cientos de años. Las paredes de hempcrete también actúan como un regulador natural de humedad, impidiendo que el exceso de humedad atraviese el muro, y ayuda a prevenir que la humedad y el moho se acumulen dentro del edificio.

El cáñamo también tiene una alta puntuación en lo referente a sostenibilidad. En primer lugar, el cáñamo es un cultivo renovable y rápido, que se puede cultivar sin agotar el suelo. En segundo lugar, la celulosa del cáñamo sigue absorbiendo y bloqueando el dióxido de carbono, lo que significa que un hogar medio podría captar hasta hasta 20.000 libras de carbono de la atmósfera.

SI EL CÁÑAMO ES TAN BUENO, ¿POR QUÉ NO SE UTILIZA PARA LA CONSTRUCCIÓN?

El cáñamo, de hecho, se usa con éxito para la construcción de casas. Pero aún no ha obtenido el reconocimiento y la adopción generalizada que se merece. Esto es debido en gran medida a la prohibición, que en algunos países prohíbe el cultivo de cáñamo industrial, o restringe su acceso. A menudo, hay que importar los materiales, lo que añade unos costes que hacen que el uso del cáñamo sea prohibitivo, impidiendo su uso como material principal. Sin embargo, a medida que la prohibición empieza a levantarse en los Estados Unidos, y otros países re-evalúan sus leyes sobre el cannabis, la industria del cáñamo comienza a crecer de nuevo; y a medida que aumenta su suministro, se reducen los costes – convirtiéndose una vez más en una opción viable.

¿ES EL HEMPCRETE EL FUTURO?

Eso esperamos. El cáñamo tiene un increíble potencial para convertirse en el material de construcción ecológico y sostenible que tan desesperadamente necesitamos. Cada vez más trabajadores de la construcción y arquitectos están empezando a investigar su viabilidad. Ofrece unas ventajas prácticas y ecológicas que parecen ser superiores a las proporcionadas por el concreto estándar. Cabe señalar que los aceites y fibras del cáñamo también se pueden usar en otros muchos aspectos de la construcción. Se puede hacer plástico para tuberías, pinturas, alfombras, materiales de aislamiento e incluso yeso. Aún queda mucho por hacer, pero su futuro es muy prometedor.

VALORES TIPICOS DE AISLAMIENTO

hempcretetechnical

Valor-R (US) = RSI x 5.678263337

RSI (SI) = Valor-R x 0.1761101838